140. Para qué sirven los antioxidantes en el cuerpo

Oímos hablar mucho de los antioxidantes, de alimentos que son muy buenos por esta razón de lo importante que es, pero ¿Sabemos realmente por qué es importante?

El mundo de los antioxidantes puede llegar a ser muy bonito e interesante, pero también se nos puede hacer complicado y aburrido, ¿quien no ha oído hablar de los radicales libres?¿O del estrés oxidativo? Seguro que habéis escuchado muchas veces las bondades de los antioxidantes, pero realmente lo que no se explica muchas veces es para que sirven estos antioxidantes, como actúan.

Con este artículo no pretendo dar una formación práctica de como usar los antioxidantes, ni cuáles son mejores, no es mi intención, simplemente quiero explicar de la forma más simple que sepa como funciona, ya que muchas veces saber cómo funciona algo nos ayuda a evitar que nos tomen el pelo con palabras bonitas.

RADICALES LIBRES

Quizás lo primero de lo que hay que hablar es de los radicales libres, estos supuesto poco amigables señoritos que andan por el cuerpo armándola y creando el caos.

Si quisiésemos ver la parte científica hablaríamos de electrones desapareados y de orbitales, pero como siempre digo esa información la encontráis en cualquier sitio, lo interesante es que sea capaz de explicarlo de la forma más simple posible para aquellas y aquellos que no tenéis formación en química.

Podemos hablar de ellos como unas moléculas bastante inestables que tienen la capacidad de andar robando electrones a otra moléculas muy fácilmente, digamos que viven poco tiempo y por sus condiciones específicas se han acostumbrado a ir robando a otras moléculas.

Pero además de eso hay que tener en cuenta que cualquier molécula puede llegar a hacerse radical al perder o ganar un electrón o también si os interesa podéis leer acerca de la fisión homolítica.

También es importante tener en cuenta que si nos metiésemos a fondo existen una gran cantidad de formas distintas de estos radicales de oxígeno, algunas más o menos reactivas, que pueden darse por distintas situaciones.

¿CÓMO SE FORMAN ESTOS RADICALES LIBRES?

Realmente se pueden formar en los procesos celulares normales, pero también por la exposición a contaminación, tabaco, por la alimentación, ejercicio físico intenso, en definitiva que vivimos rodeados de estímulos que van a generar una mayor cantidad de estos radicales libres.

Pero no quiere decir que sean malos, estos radicales libres también son necesarios en el organismo, por ejemplo los glóbulos blancos los fabrican y usan como arma, sin contar que estos radicales son necesarios para muchos procesos biológicos que se dan constantemente en nuestro organismo, de hecho si los eliminásemos completamente sería malo para nosotros.

ESTRÉS OXIDATIVO

De hecho el mayor problema que hay es cuando se produce el llamado estrés oxidativo, pero no es tan fácil como parece en el sentido de que tienes estrés oxidativo y va a producirse un daño, depende muchísimo del tipo de oxidante, de la cantidad, de dónde está, de la actividad de los antioxidantes cercanos

Por ejemplo estos radicales pueden ser mucho más dañinos en el sistema nervioso central debido a su baja capacidad antioxidante, también suelen tener preferencia por los ácidos grasos poliinsaturados, si os acordáis cuando hablamos de estos ácidos grasos poliinsaturados veíamos que cuanto más oxidados estuviesen más probabilidad de provocar daño, veíamos además que cuanto más refinados y más calentados entonces más oxidados estarían.

Pero no solo eso, también vemos que estos radicales libres tienen preferencia por ellos, atacándolos antes que a otros, por supuesto si nos metiésemos a fondo también hablaríamos del ADN mitocondrial que también tiene mucha facilidad para ser oxidado, pero bueno por ahora nos queda más o menos claro que el problema es cuando tenemos una alta cantidad de estos radicales, pero tampoco es ideal no tenerlos.

¿QUÉ SON LOS ANTIOXIDANTES Y PARA QUÉ SIRVEN?

Digamos que son las moléculas que van a combatir a los radicales libres del cuerpo, los encontramos en los alimentos pero sobre todo en frutas, verduras y alimentos de origen vegetal, aunque esto no quiere decir que no existan antioxidantes en muchos alimentos, en mayor o menor medida.

Por supuesto existen varios mecanismos de defensa ante estos radicales libres, y los antioxidantes no son los únicos que hay, pero son los que nos interesan ahora mismo, podríamos considerar a los antioxidantes la primera línea de defensa.

Dentro de los antioxidantes más conocidos tenemos:

  • Vitamina C
  • Vitamina E
  • Flavonoides

Si es verdad que no son los únicos ya que se han encontrado un montón de sustancias que actúan como antioxidantes, y cada uno actúa de una forma distinta, unos pueden suprimir la formación de estos radicales atacando en la fase más temprana mientras que otros los intentan eliminar antes de que causen daño, aunque existe otro grupo que se encarga de reparar el daño que ya se ha hecho.

Se solía decir que realmente el antioxidante de la forma que trabaja es oxidándose él en primer lugar, digamos que daría su vida por nosotros 😉 pero no funciona exactamente de esta forma, ya que como vemos existen miles de antioxidantes que actúan de muchísimas formas distintas.

¿PERO A MÁS ANTIOXIDANTES MEJOR?

Es una conclusión a la que podríamos llegar, ya que si los antioxidantes son tan importantes y evitan este estrés oxidativo podría parecer lo ideal, pero no siempre lo que parece ideal es lo más correcto.

Aquí tenemos que tener en cuenta tres aspectos que son cruciales:

NO SE SABE SU DAÑO REAL

El primero de ellos es el hecho de que no está demostrado que sea el radical libre el causante del daño, o simplemente sea un producto secundario generado cuando el daño está empezando a hacerse, pero no el causante real.

Para que entendamos este concepto voy a explicarlo con la fiebre, cuando nos ponemos enfermos nos puede subir la fiebre, realmente el mecanismo de la fiebre es un mecanismo de defensa del cuerpo ante un estrés en este caso esa enfermedad concreta, ¿Es la fiebre la causante de la enfermedad? No, no lo es, pero si es cierto que cuando las fiebres son muy altas deben ser controladas, porque ese mecanismo se ha visto superado y puede provocarnos un daño, pero no es el causante inicial, y en pequeñas cantidades es normal que aparezca como mecanismo ante esa enfermedad.

Pues puede ser que los radicales libres sean igual, aparecen cuando ocurre una situación estresante, pero no quiere decir que la causen, aunque puede que en grandes cantidades haya que controlarlo.

UN EXCESO DE ANTIOXIDANTES ES PROOXIDANTE

Bajo ciertas circunstancias estos antioxidantes tan maravillosos pueden convertirse en prooxidantes, es decir, facilitar esa oxidación, y esto puede suponer un problema.

En algunas circunstancias como ocurre con la Vitamina C es la dosis la que indica si es antioxidante o prooxidante, con cantidades muy alta de vitamina C se ha visto que puede provocar un gran efecto oxidante, e incluso en cantidades más bajas en ciertas circunstancias.

También pueden darse interacciones entre distintos antioxidantes provocando ese efecto oxidante, incluso con las propias membranas celulares dependiendo de diversas circunstancias metabólicas pueden favorecer la oxidación o impedirla, por ejemplo en ratas diabéticas se ha visto que el ácido alfa lipoico es antioxidante, pero en aquellas que no son diabéticas es prooxidante, incluso pueden darse casos de moléculas que se autooxidan.

En definitiva un exceso de estos antioxidantes y un gran abanico de ellos en nuestro organismo como nos proporcionan algunos suplementos puede que estén realizando el efecto contrario al que buscamos, y de hecho esto nos lleva al tercer aspecto crucial.

LA SUPLEMENTACIÓN CON ANTIOXIDANTES NO SE HA VISTO EFECTIVA

Por más que se ha intentado demostrar que la suplementación antioxidantes es efectiva cada vez tenemos más certeza de que no parece ser así.

Mientras que el consumo de gran cantidad de antioxidantes por la alimentación se asocia a un menor estrés oxidativo no ocurre de esta forma cuando esos antioxidantes los obtenemos de una suplementación, y existen muchas hipótesis de cual puede ser la causa.

Algunas de estas hipótesis apuntan a la cantidad, presuponiendo que la cantidad en suplementación va a ser mucho más alta que la que obtenemos por la alimentación, aunque no parece ser del todo aceptable la hipótesis ya que tenemos estudios en cantidades no demasiado elevadas y alcanzables con la alimentación que tampoco ven efectos positivos.

Otras hipótesis apuntan a que cuando tomas un alimento no tomas únicamente el antioxidante, sino que tomas todo lo que lleva que puede generar diversas interacciones que sean positivas, esta hipótesis se sostiene mejor debido al hecho de que se ha visto que a igualdad de cantidad en antioxidantes cuando son tomados con alimentos generan un efecto positivo que los suplementos no, de hecho esto me recuerda mucho al tema del Omega 3 en suplemento y en pescado en el que ocurre algo similar.

Por supuesto aunque la hipótesis del exceso no siempre se sostenga si que es importante mencionar el efecto prooxidante que ya hemos comentado antes, el hecho de que un exceso de antioxidantes puede llegar a producir hasta un daño cuando se busca todo lo contrario, por lo que hay que tener mucho cuidado con suplementarnos a lo loco y sin supervisión profesional.

EN RESUMEN

El estrés oxidativo no deja de ser un desequilibrio en el que hay más oxidantes que antioxidantes, esta situación puede deberse a múltiples factores, ya sea por factores más externos a nosotros como la contaminación, o que tenemos nosotros mismos como ciertas situaciones patológicas.

Existen multitud de mecanismos para protegernos, pero es cierto que se ven efectos beneficiosos derivados del consumo de suficientes frutas y verduras, probablemente a las interacciones de los distintos antioxidantes y otros nutrientes, ya que esos mismo beneficios no los vemos en la suplementación.

Y por supuesto no más es mejor, los suplementos que hacen que podamos tomar una cantidad que sería inviable a través de alimentos pueden hacer el efecto contrario al que buscamos y actuar como oxidantes, por lo que mucho cuidado con lo que tomamos.

Y nada más hasta aquí el artículo de hoy, he intentado que sea simple y digerible y espero haberlo conseguido, un saludo y mañana nos vemos con algo más práctico con la herramienta de la semana, ¡Hasta luego!

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