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¿Qué es el colesterol? Vamos a entenderlo

En esta serie de vídeos relacionados con las grasas toca meterle un poco de mano al colesterol, ¿Qué es?¿Qué tenemos que entender?¿Cómo funciona?

Recuerda que puedes escuchar el formato podcast en el siguiente enlace https://mykdiet.com/115-entendiendo-el-colesterol/

Cuando escuchamos hablar del colesterol entendemos que es algo malo, algo que debemos evitar, que es el causante de infartos, el causante de esas acumulaciones en nuestras arterias que no dejan pasar la sangre, en definitiva tenemos un odio acérrimo al colesterol.

Y el pobre colesterol está triste por esta situación, por ese bullying que recibe sin sentido, la verdad que vilipendiar y atacar de esa manera tan gratuita a esta partícula tan útil en nuestro organismo no parece ser el acercamiento más interesante.

Pero… ¿Para qué sirve el colesterol?

No voy a meterme en aspectos químicos y voy a simplificarlo lo máximo posible, así que aquellas y aquellos que tengáis un conocimiento elevado acerca de estos temas perdonadme si caigo en esa máxima simplicidad.

El colesterol es un lípido, una grasa si queréis llamarlo porque os resulta más fácil, y pese a lo que creemos y a esa corriente anticolesterol es necesario para nuestro organismo.

Es necesario para mantener correctamente nuestras células, concretamente sus membranas, participa en las conexiones de nuestras neuronas y nuestras señales nerviosas, efectivamente ayudan a que el chico listo del cuerpo nos ayude a hacer lo que estamos pensando que queremos hacer y no solo eso sino que además ayuda a otros compis del organismo en sus ratos libres a generar distintas vitaminas, hormonas, sales biliares…

De hecho precisamente por esta razón si lo que queremos es disminuir enormemente nuestro colesterol lo que va a ocurrir es que vamos a tener mucho más riesgo de enfermedad, porque precisamente es necesario para todo lo que hemos dicho.

¿Entonces me estás diciendo que el colesterol no es malo?

El colesterol de por sí, por definición no es malo, al final son una serie de circunstancias las que pueden llegar a provocar que el colesterol sea dañino o no, ¿Y como funciona esto?

Explicado de una forma muy simplista lo que consideramos como que el colesterol puede hacer daño es el siguiente proceso:

Tenemos que entender el colesterol es transportado en unas partículas de las que más os sonará haber leído en vuestras analíticas son el HDL y el LDL que ya hablaremos de ellas más adelante, el caso que son las encargadas de transportar el colesterol para que haga todas esas funciones que hemos comentado al principio, digamos que es su vehículo y sin él no llegaría a su puesto de trabajo.

¿Qué ocurre? Que nuestras arterias, es decir su carretera, tiene varias capas, no es como el duro asfalto en el que nosotros nos movemos, de tal forma que hay ocasiones en las que este vehículo que transporta nuestro colesterol puede quedarse debajo de una de ellas, pero no solo eso.

Parece ser que unas células que también son útiles y necesarias que son los macrófagos (macro para los amigos) atacan a esta partícula que ha quedado atrapada soltando todo ese colesterol de su interior, y este contenido al oxidarse va formando lo que conocemos como depósito lipídico, es decir que hace que esa parte quede más abultada.

¿Y cuál es el problema? Que si hay un bollo en mitad del túnel va a dificultarse mucho la circulación, y precisamente eso lleva al problema.

¿Y esto quiere decir que el colesterol sea malo?

No para nada, simplemente es una situación que puede darse en unas circunstancias determinadas con un pronóstico no demasiado bueno.

Seguro que más de una y de uno estaréis pensando:

«Bueno pero digo yo que si tengo menos colesterol esa situación se dará menos»

Y aquí tenemos nuestro primer error, ya que no tiene porque darse menos esta situación por tener el colesterol más bajo, de hecho la semana que viene hablaremos del LDL y del HDL y de las analíticas que solemos hacer y entenderéis muchísimo mejor esta situación.

Bueno vale, esperaré a la semana que viene, pero… ¿Qué puedo hacer mientras tanto para bajar el colesterol que es lo que me preocupa o al menos evitar que suba el colesterol?

Pese a que con el siguiente artículo entenderás que no es necesario vamos a hablar del

ASPECTO DIETÉTICO DEL COLESTEROL

En primer lugar tenemos que entender que el cuerpo es capaz de sintetizar, excepto si existe algún problema, todo el colesterol que necesitamos. Es decir, sin que tomemos colesterol con los alimentos no necesitaríamos introducirlo de ninguna forma ya que nuestro propio cuerpo es capaz de generarlo.

Esto nos ha llevado a pensar que si ya generamos el colesterol que necesitamos todo el que tomemos del exterior nos va a hacer daño, o al menos va a sobrar, y tampoco funciona así.

Existen 3 razones por las que el colesterol que tomamos a través de los alimentos no va a influir.

1.- Autoregulación

En primer lugar el cuerpo autorregula este tipo de procesos, es decir, que nuestro organismo aunque no lo creamos en ocasiones es inteligente, y si detecta que está entrando mucho colesterol no va a generar tanto.

Imaginad que estáis en una fábrica en la que montáis coches, pero además también hacéis vuestros propios volantes porque sois así de chulos y no queréis comprar el volante ya hecho.

Pero resulta que de repente empezáis a recibir un regalo de vuestro amigo Jose que tiene una fábrica únicamente de volantes, y os llegan volantes para hacer miles de coches, ¿No pararíais la producción de volantes durante ese tiempo? ¿Para qué vais a hacer más volantes de los que realmente necesitáis?

Pues eso mismo le ocurre a nuestro cuerpo, si llegase a detectar que el colesterol que llega de fuera es muchísimo entonces frenaría la producción que está realizando para aprovechar ese cargamento extra.

2.- Colesterol absorbido

Aunque no lo creáis se absorbe bastante poca cantidad de colesterol del que tomamos, esto es porque esta esteríficado, que por supuesto no voy a explicar en que consiste porque es un aspecto químico que ahora mismo no nos interesa.

Lo importante está en saber que no solamente se autorregula, sino que además cuando tomamos todos esos alimentos que tienen colesterol en mayor cantidad no estamos absorbiéndolo correctamente por lo que gran parte vamos a expulsarlo sin que llegue a entrar en nuestro organismo.

3.- Cantidad de colesterol que sintetizamos vs ingerimos

Y por último y quizás la parte más importante, nuestro organismo genera 3, 4 y hasta 5 veces la cantidad que nosotros solemos tomar de colesterol, es decir, y haciéndolo con número inventados para que se entienda, si tomas 100mg de colesterol puede que tu cuerpo esté generando hasta 500mg. Estos números son totalmente inventados no los toméis al pie de la letra.

Pero claro si estamos generando tanta cantidad de colesterol con respecto a la que tomamos, si además nos cuesta absorber el que tomamos a través de los alimentos, y encima nuestro cuerpo autorregula estas cantidades…

¿De verdad hay que preocuparse del colesterol de los alimentos?

Y aquí es donde viene el truco, porque efectivamente no, no hay que preocuparse del colesterol que estamos tomando con los distintos alimentos, de hecho puede que esa sea una de las razones de que el huevo ya no se considere ese alimento horrible que te iba a llevar a la tumba si superabas 2 semanales como ya comenté en ¿El huevo es malo para el colesterol?

Pero ojo al dato y aquí es donde viene el truco, porque aunque efectivamente no tenemos que preocuparnos de la cantidad de colesterol que tiene cada alimento hay algo en lo que no nos hemos parado a pensar.

Lo que nos preocupaba del colesterol no era el colesterol en sí, sino esas placas de lípidos que se forman que obstruyen esa carretera es decir las arterias, y esto nos preocupa por su implicación en enfermedades del corazón, mala circulación etc…

Entonces claro, lo que nos preocupa no es el colesterol, nos preocupan las enfermedades del corazón, y efectivamente la alimentación y la actividad física se ha demostrado que son importante para evitar estos problemas, es decir, una alimentación rica en alimentos de origen vegetal, grasas de buena calidad, evitando azúcar y los hidratos de carbono más refinados es suficiente junto con la práctica de actividad física para mejorar todos estos problemas.

Por supuesto cuando terminemos con esta serie de artículos entenderéis tan bien el mundo de las grasas que vais a comprender todos estos aspectos en conjunto, como ya dije es preferible que lo hagamos de esta forma y no en uno solo porque podría escribirse un libro entero solo tratando este tema, el cual estoy intentando simplificar al máximo.

Así que nada más hasta aquí el artículo de hoy, gracias por estar un día más al otro lado y mañana nos vemos, con más y por supuesto mejor. ¡Hasta mañana!

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