249. Desmontando el Ashwagandha

El Ashwagandha ha cogido algo de protagonismo desde hace un tiempo como método eficaz tanto para mejorar nuestros rendimiento como para perder peso. ¿Pero realmente tiene sentido o es otro invento más sin una utilidad probada?

Si buscamos Ashwagandha por internet y su relación con la pérdida de peso veremos que en varios lugares lo ponen como tremendamente útil para este fin, pero no especifican que realmente haya un mecanismo concreto que ayude en la pérdida de peso, sino que realmente en caso de ayudar lo haría mediante dos mecanismos indirectos:

  • Efecto antiinflamatorio que podría supuestamente ayudar a mejorar el metabolismo de la glucosa.
  • Efecto Anticortisol, disminuyendo esta hormona estresante, con ello la ansiedad y en definitiva y último lugar permitir una pérdida de peso correcta.

Es interesante tener en cuenta estos dos factores porque realmente si nos vamos a Pubmed (Base de datos de artículos científicos) y ponemos Ashwagandha tal cual con el filtro de que únicamente aparezcan revisiones sistemáticas aparecen 10 revisiones en total.

Una de ellas, la más reciente de 2020 acerca de su efecto sobre el VO2max, es decir sobre el rendimiento deportivo, hoy no vamos a hablar de ella a fondo, simplemente os comento su conclusión aunque ya sabéis que sólo con eso no tenemos ni para empezar 😉 concluyen lo siguiente: «la suplementación con Ashwagandha podría mejorar el VO 2 máx en deportistas y no deportistas. Sin embargo, se necesita más investigación para confirmar esta hipótesis, ya que el número de estudios es limitado y la heterogeneidad fue alta.»

Después tenemos otra también de 2020, en esta ocasión de Enero que nos habla de su uso para la diabetes, esta nos interesa ya que quizás puede que nos hable de ese efecto antiinflamatorio que se asociaba a un mejor metabolismo de la glucosa.

Luego tenemos algunos que nos hablan de sistema reproductivo o disfunción cognitiva, hoy no tocaremos estos.

Y si nos remontamos a 2018, 2015 y 2014 tenemos tres relacionados con la ansiedad que también nos interesan por esos dos supuestos mecanismos de acción que hablamos.

Pero, ¿Qué es la Ashwagandha?

Es una planta poco común en la que se utilizan la raíz y las bayas para procurar conseguir sus efectos positivos.

Realmente su nombre viene del sánscrito y combina ashva, que significa caballo, y gandha que significa olor. Esto es porque la raíz tiene ese fuerte olor a caballo.

También es importante contar que tal y como se expresa en la base de datos de medicamentos naturales su tratamiento para el estrés puede ser posiblemente eficaz mientras que hay insuficiente evidencia para el resto de usos.

Para entender en que consiste ese rango que dicen de posiblemente eficaz entendámoslo con números, en una escala del 1 al 7 siendo 1 lo más eficaz y 7 lo menos estamos hablando de que su uso para el estrés está en un 3 mientras que para todo lo demás está en un 7.

Aún así veamos esas revisiones

Comencemos por la revisión en la que se comprobaba su uso para la diabetes https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/31975514

A la hora de buscar los estudios se remontaron desde el primero de los estudios que encontraron, es decir, no pusieron límite de fecha y consiguieron en total 24 posibles estudios:

  • 6 In vitro
  • 12 Pre clínicos
  • 5 Estudios clínicos

Es decir, que incluso partiendo desde muy atrás no hay mucho de donde sacar realmente, teniendo en cuenta que los In vitro nos permiten luego comprobar si realmente funciona de esa manera en nuestro organismo. Por lo que no podemos darles mucha validez para hacer una recomendación real, sólo para comenzar una vía de investigación.

Mientras que los pre clínicos se hacen en animales, por lo que tampoco nos dan muchas esperanzas, por lo que realmente esta revisión a mi parecer debería haberse centrado en los estudios clínicos. Pero al haber pocos imagino que prefirieron coger todo lo que había.

De todas formas hay algo muy importante a sacar de todo esto, y es que realmente esos estudios In Vitro nos permiten saber la razón por la que podría funcionar esta suplementación, y que existen ciertos componentes que podrían ser útiles para este fin de mejorar el metabolismo de la glucosa.

Se presupone que al estimular las células beta del páncreas, la leptina, y la secreción de insulina permitiría disminuir los niveles circulantes de azúcar en sangre, esto explicado de forma muy simple.

De todas formas tienen varios problemas estos estudios, además de los mencionados, es el hecho de que hubo heterogeneidad en la cantidad y forma de tomar la Ashwagandha, además de esto todos los hechos en personas fueron realizados en la India por lo que es dificilmente extrapolable, y hay algunas deficiencias metodológicas que se deben tener en cuenta.

Esa es la razón por la que los investigadores llegan a la conclusión de que no únicamente son resultados modestos sino que además están muy limitados los estudios para proporcionar evidencia nueva y sólida con su uso.

¿Qué pasa con la ansiedad?

Cómo he dicho antes tenemos tres revisiones:

«GABA-modulating phytomedicines for anxiety: A systematic review of preclinical and clinical evidence.«

No está únicamente centrada en la ashwagandha sino que además observa otras como la valeriana, el lúpulo, la manzanilla y muchas otras…

Lo único que hace realmente es una breve revisión narrativa acerca de la Ashwagandha, no nos da muchos datos, es cierto que nos indica que ayuda en la ansiedad, pero no da suficientes datos para sacar conclusiones sobre ello.

«Withania somnifera (Ashwagandha) in neurobehavioural disorders induced by brain oxidative stress in rodents: a systematic review and meta-analysis.«

Únicamente realizado en roedores, por lo que al final los resultados no son directamente extrapolables para los seres humanos.

En este caso se seleccionaron 28 estudios en los que los marcadores de estrés fueron significativamente reducidos con el uso de Ashwagandha, el problema está que tras leerlo no me queda claro si las cantidades usadas serían equivalentes a las que podríamos tomar nosotros sin ejercer ningún efecto negativo sobre otros apartados.

Cómo ya digo muchas veces, igual de importante es que funcione como que no produzca ningún efecto adverso.

«An alternative treatment for anxiety: a systematic review of human trial results reported for the Ayurvedic herb ashwagandha (Withania somnifera).«

Aquí si tenemos ensayos en seres humanos, 5 para ser exactos, antes de decir las conclusiones de los investigadores veamos un poco sobre estos 5 estudios.

ANDRADE ET AL.

El primero de ellos se realizó en 39 participantes, a la mitad se les dio una pastilla de 1000mg diarios y al otro un placebo. Hubo un 50% de abandono del estudio, lo cual nos deja con únicamente unos 20 participantes y solamente 6 semanas de duración y pese a que hubo una ligera diferencia entre el grupo control y el que si tomaba Ashwagandha no llego a ser estadísticamente significativa. Por lo que tanto por el gran abandono, el bajo número de personas finales y los resultados no estadísticamente significativos no da muchas esperanzas.

AUDDY Y COL.

En otro de ellos estamos hablando de 130 participantes, se dividieron en 3 grupos de tratamiento (125mg una vez al día, 125mg dos veces al día, 250mg dos veces al día) y un grupo control con placebo. Aquí ya podemos observar que la dosis máxima es la mitad que en el anterior, por lo que ya vemos ciertas diferencias entre estudios que no nos permitirían sacar conclusiones claras.

Eso sí, en este tenemos también que tener en cuenta que los investigadores son empleados del fabricante que además fue el que financió el estudio, los que abandonaron no informaron efectos adversos ni de abstinencia al contrario que si ocurrió en el otro estudio, y es cierto que se observaron efectos positivos en todas las dosis, pero en vez de realizarse con el Escala de Ansiedad de Hamilton como el anterior se hizo con una modificada ¿Posible sesgo?

COOLEY ET AL.

En este comparan una terapia cognitivo-conductual frente a 600mg de Ashwagandha. Es cierto que la Ashwagandha puede ser ligeramente superior en este caso, pero también los investigadores informan de un posible sesgo al no poder existir doble ciego y otras debilidades metodológicas.

CHANDRASEKHAR Y COL.

Aquí tenemos 64 participantes durante 60 días con 600mg frente a placebo. No se informan eventos adversos y fue significativo en todos los parámetros medidos la diferencia, tanto escala de estrés, como cuestionario de salud general como los niveles de cortisol en sangre, aunque este última con estadísticamente no fue significativo.

KHYATI Y ANUP

Recibieron las dosis más alta 12000mg y no encontraron ninguna diferencia significativa frente a placebo.

Conclusiones de los autores

Teniendo en cuenta todo esto tiene sentido que las conclusiones de los investigadores fuesen las siguientes «La presente revisión reveló un número limitado de ensayos clínicos en humanos que prueban WS como un tratamiento para la ansiedad y el estrés. El rango del diseño del estudio y las medidas de resultado, así como las fuentes identificadas de sesgo, deben considerarse al analizar los hallazgos dados. Los que calificaron para la inclusión ofrecieron resultados algo prometedores pero tempranos y posiblemente sesgados. La mayoría de los estudios concluyeron con una mejora significativa en los síntomas para el grupo WS en comparación con una variedad de controles, incluidos placebo y psicoterapia. Si bien WS parece aliviar estas condiciones prevalentes en estos ensayos controlados limitados, la investigación adicional en muestras más grandes y en contextos más clínicos es esencial para validar sus capacidades terapéuticas para un uso generalizado.«

Mis conclusiones

Estudios bastante mal diseñados, pocos grupos poblacionales, muchas diferencias entre estudios, la mayor parte in vitro o en animales…

En definitiva, no dudo que pueda ayudar ligeramente igual que puede ayudar una tila o una manzanilla, pero viendo lo que hay ahora mismo me atrevería a decir que no tiene ningún efecto más potente ni que nos vaya a ayudar en una medida mayor.

Por suerte parece que no hay efectos adversos importantes a tener en cuenta, pero de todas maneras no creo que tengamos un nivel de evidencia suficiente para determinar que realmente su uso puede ayudar y que deberíamos tomarlo como una recomendación general para las personas en las que su ganancia de peso puede deberse a su ansiedad.

Por supuesto dentro de un tiempo volveremos a ver si hay algo nuevo al respecto, pero hoy por hoy en 2020 no tenemos suficientes datos para determinar que su uso sea interesante, en otra ocasión comprobaremos sobre el rendimiento deportivo, pero lo dejamos para ese día aparte.

Muchas gracias por estar un día más al otro lado y nos escuchamos mañana con más y mejor. ¡Hasta luego!

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