174. Quitar poder a la comida

¿Por qué tiene tanta importancia la comida en nuestra vida?¿Por qué es la causante o acompañante de alegrías e infelicidades?¿Cuál es nuestra relación con ella y cuál debería ser?

¡Hola un día más! En esta ocasión me apetecía hablar acerca del poder que tiene la comida sobre nuestras vidas. La verdad es que es algo que nos rodea en muchísimos aspectos y que utilizamos en muchos aspectos de nuestra vida.

Si nos fijamos las grandes celebraciones, ya sean fiestas, cumpleaños, quedadas con antiguos compañeros, con amigos, celebraciones de todo tipo en general están alrededor de la comida. Siempre hacemos la cena de navidad, la comida del cumpleaños, quedamos para ir a tomar algo.

No nos engañemos comer forma parte de nuestra cultura, es algo que llevamos haciendo desde tiempo inmemoriales, reunirnos alrededor de la comida, es casi como algo sagrado, es una tradición instaurada.

¿Y esto es malo? Sinceramente opino que no, esto forma parte de lo que somos y del ser humano y comprendo perfectamente que lo hagamos y yo también lo hago. Quizás el problema es cuando empezamos a dar demasiado poder a la comida.

EL PODER DE LA COMIDA SOBRE NUESTRAS EMOCIONES

En muchas ocasiones he hablado acerca de la relación con la comida, está claro que en muchas ocasiones tenemos una relación con la comida poco sana. Y ojo esta relación no me estoy refiriendo a que te tomes una tarta en tu cumpleaños, que comas de más en navidad, o que te pidas un pedazo brownie de postre en una comida con amigos.

Realmente esa relación a la que me refiero es el hecho de tomarte una bolsa de patatas cuando tienes ansiedad o estrés. Es al hecho de beberte 1 litro de refresco o de cerveza porque has tenido un mal día y eso te anima.

En ese momento es cuando damos ese poder a la comida, cuando escuchas a alguien decir «Es que con la vida que llevo si encima me quitas lo que me gusta…» Esa es la relación que estoy hablando, el dar el poder a esa comida de mejorar tu día.

Es muy complicado salir de esa espiral, es así, cuando has dado el poder a ciertas comidas de animarte, de calmarte, cuando crees que es la única forma de disfrutar cuando tienes malas temporadas. En ese momento el poder que tiene sobre ti es inmenso.

Muchas veces es precisamente sobre eso sobre lo que tienes que trabajar, de nada te sirve que estés dos meses comiendo perfecto, vas a cumpleaños y rehusas comer cualquier cosa que no sea verdura. Evitas comer cualquier alimento que se salga de lo que consideras saludable…

Todo eso no sirve de nada si después vas a tener dos meses malos, por la razón que sea, en los que estallas en los que vuelves a realizar esas decisiones porque crees que es lo único que te da ese pequeño momento de placer para continuar.

¿Y PUEDO HACER ALGO?

Claro que se puede hacer, pero no es fácil y requiere esfuerzo y requiere trabajo. Por supuesto que tienes que intentar evitar hacer esas decisiones que sabes que son dañinas para ti y probar con otras.

Busca otras actividades que puedan también animarte, pasea, habla, ve un libro, mira una serie, sal a hacer deporte, juega a un videojuego, escribe tu misma o tu mismo un libro, mira algunos vídeos de risa, pinta, canta, toca un instrumento, aprende a tocar un instrumento, escribe una canción, date un baño relajante, escribe un diario, observa un paisaje, escribe un cuento, dibuja un cómic, reúnete con unos amigos frente a un juego de mesa, reúnete con ellas y con ellos para hacer alguna actividad que os guste, baila, relájate en un parque, lee poesía, escucha un podcast, graba un podcast, escucha un audiolibro, saca a pasear a tu perro, juega con él, lleva a tus hijos al parque, invéntate un juego con ello, reorganiza esa parte de la casa que siempre dices que vas a hacer y nunca lo haces…

Podría estar un buen rato diciendo más actividades, todas alejadas de la comida que pueden animarte, pueden calmarte, pueden relajarte, pueden divertirte y que te pueden en definitiva generar el mismo placer que dar ese poder a la comida.

Es difícil y lo sé, pero de verdad que es posible hacerlo, igual que es posible hacerlo poco a poco, igual que es posible intentar comer algo sano cuando tienes hambre y no picar lo primero que encuentras.

¿Y LAS NAVIDADES, CUMPLEAÑOS, ETC…?¿NO TIENEN PODER SOBRE MI ALIMENTACIÓN?

Tienen pero no tanto, y muchas de ellas forman parte de nuestra cultura y no tanto de una mala relación con la comida. Pero por supuesto también puedes encontrarte con una mala relación con la comida en este tipo de celebraciones.

Cuando sea tu cumpleaños o el de otra persona tenemos que ser conscientes, ¿Es necesario que todo lo que comamos sea insano?¿Es necesario que me hinche a comer como si me hubiese duplicado como persona?¿Es necesario que me coma media tarta y no simplemente un pequeño trozo?¿Cuanto cumpleaños llevo seguidos?¿Quizás es preferible que controle un poco y no me deje llevar y coma todo lo que tengo delante?

Igual que en otra celebración como podría ser la cena de navidad deberíamos intentar ser conscientes ¿Es necesario que coma hasta acabar empachado y que me duela el estómago?¿De verdad es necesario que acabe haciendo eses por toda la casa?¿No puedo disfrutar de esas preparaciones que no solemos hacer de una forma un poco más moderada?

Nadie dice evitar, simplemente tomar decisiones de una forma consciente, de una forma que realmente sea saludable, y no en relación a la calidad de la comida sino en nuestra relación con ella.

Y esto no es todo, ya he comentado el hecho de que por supuesto a nivel cultural nos solemos juntar frente a la comida, pero… ¿Te has parado a pensar que lo divertido del cumpleaños es la celebración?¿Es el hecho de que tienes gente que te quiere celebrando que llevas un año más con ellos?¿Que puedes charlar, reir, bailar…?

Igual en una cena como la de navidad, esa reunión con la familia, o con la gente que te reúnas y que forme parte de tu vida. Quizás no os soléis ver, quizás están haciendo un esfuerzo para coger un billete de avión o hacerse X horas de coche para estar todos reunidos. Eso es más importante que el saber que te has comido todo lo que han puesto y que no te entra ni una gamba más.

ESE ES EL CAMINO PARA MEJORAR NUESTRA RELACIÓN CON LA COMIDA

Precisamente ese es el camino, el hecho de entender que hay algo más. De que no todo es la comida, ya no solamente en nuestro día a día sino también cuando hacemos algún tipo de celebración.

Y de hecho terminaría diciendo con todo esto que está genial que tengas el compromiso contigo misma o contigo mismo de mejorar tu alimentación este año. Pero evita que sea por los dos kilos cogidos en Navidad, que sea porque realmente quieres mejorar tu salud y realmente quieres cambiar tus hábitos a lo largo de todo 2020 y no estos primeros meses.

Y nada más, ya sabéis que los Martes es un poco más filosófico, por eso también me encantaría que escribieseis vuestra opinión aunque no se parezca a la mía ya que todo puede ayudar y todo puede aportar. Siempre he pensado que cuando alguien te lleva la contraria debes escuchar, meditar, reconsiderar y exponer tu postura e intento hacerlo siempre de este modo.

Y por supuesto como siempre digo, muchas gracias por estar un día más al otro lado y mañana nos vemos con más y esperemos que mejor. ¡Hasta luego!

Deja un comentario