171. Montando tu libro de recetas

En la herramienta de hoy que nos va a facilitar cambiar nuestros hábitos vamos a hablar acerca del libro de recetas y cómo hacer la compra en base a él, a por ello.

Ya estamos a jueves así que hoy nos toca hablar de una herramienta, y en esta ocasión vamos a hablar sobre una herramienta que me parece muy interesante. Pero como siempre os recuerdo que no todas las herramientas son para todo el mundo y tienes que decidir si esta te puede ser útil para ti o no.

Además en muchas ocasiones podemos hacer pequeñas modificaciones a la herramienta para poder adaptarlas a lo que necesitamos. E incluso grandes modificaciones y crear una herramienta nueva con la idea de base.

SOBRE LAS RECETAS

En el episodio 96. Fichas de recetas ya hablé de una herramienta que consistía en tener algunas recetas rápidas en la cocina que nos sirvan para sacarnos de un apuro. ¿Entonces en qué se diferencia de lo que vamos a hablar hoy?

Realmente la idea que teníamos en esa anterior herramienta era el hecho de tener una ayuda para aquellos momentos en los que necesitabamos cocinar algo rápido sin tener que pararnos a pensar. Pero este es incluso algo a más largo plazo, ya que vamos a apuntar todo tipo de recetas que solemos comer.

Lo primero que tenemos que hacer es decidir en que formato vamos a tener esas recetas, podemos comprarnos un cuaderno o tenerlo en el móvil, quizás en un portátil. Puede ser donde queráis, donde os sintáis más cómodas y cómodos para hacerlo.

Poco a poco vais a ir añadiendo recetas, pero no recetas que hacéis de pascuas a ramos, la idea es que vayáis introduciendo esas comidas que soléis hacer. Por muy simples que sean, tened en cuenta que esto no es para venderlo en una biblioteca es para tenerlo vosotras y vosotros.

Con esto lo que quiero decir es que aunque una sopa sea muy fácil de hacer y os parezca absurdo tener la receta la idea no tiene porque ser ni siquiera la explicación de cómo se hace. La idea es que tengáis apuntado que una de las cosas que soléis hacer es la sopa.

¿Y QUÉ HACEMOS CON ESTO?

Está muy bonita la idea, ahora tenemos bastantes recetas metidas que solemos preparar Pero, ¿De qué nos sirven? ¿Qué hacemos ahora?

Ahora viene lo divertido ya que hay varias cosas que vamos a tener que hacer con esas recetas. Por supuesto no consiste únicamente en tenerlas apuntadas sino que vamos a…

COMPROBAR LA CALIDAD DE NUESTROS PLATOS

Lo primero que haremos será comprobar la calidad de esas recetas que solemos preparar. Por ejemplo imaginad que he puesto que habitualmente tomo Lasagna con carne, y que esta Lasagna lleva ciertos ingredientes.

Aquí podemos intentar mejorar esa receta, por ejemplo, miramos esa receta y decimos pues podría cambiar la carne por otra cosa, o disminuir la cantidad de carne y aumentar la de verdura para que sea menos denso nutricionalmente. Quizás en vez de una lasagna de este tipo podría hacerlo tipo Moussaka con berenjena.

Ojo, no estoy diciendo que lo hagáis con todas, pero si que penséis si os parece un cambio factible que podría darse a largo plazo. Que seguirías disfrutando del plato pero lo mejorarías.

Sé que puede parecer una tontería hacer esto al principio, pero de verdad que sirve. Os lo he comentado muchas veces el hecho de que simplemente por pararnos a pensar y verlo por escrito cambia nuestra percepción.

Otro ejemplo muy típico podría ser el de los espaguetis con carne, en vez de meter todo espaguetis podemos mezclarlos con falsos tallarines de calabacin, y de esta forma mejorarlo. Y en vez de la cantidad de carne que usamos podemos disminuirla y meter alguna verdura como el pimiento en mayor cantidad.

La idea es que cuando hayáis hecho esto tengáis un libro de recetas típicas que soléis hacer pero mejoradas y adaptadas a vuestros objetivos. Con lo cual ya hemos dado un paso enorme, pero esto no queda aquí.

MENÚS PREPARADOS

Por supuesto antes de hablar de los menús quiero recordaros que podéis seguir añadiendo recetas con el paso del tiempo. Quizás habéis empezado a hacer platos nuevos, o habéis cambiado algo concreto, no hay problema podéis apuntarlas e intentar mejorarlas.

Ahora vamos a la preparación de menús, también tremendamente importante y que nos facilita mucho la vida. Podemos aprovechar que tenemos estas recetas para hacer menús preestablecidos.

Lo ideal es tener un mínimo de 2 menús para poder conseguir si queremos no repetir en 15 días. «Yo soy de repetir incluso 3-4 semanas el mismo menú pero sé que no todo el mundo puede» y podríamos decir que no hay máximo pero yo creo que es preferible tener pocos a muchos, así que opino que un máximo de 8 menús que serían dos meses sin repetir esta bien.

Por supuesto esto está sujeto a cada persona, ya que somos un mundo y puede ser que haya gente que prefiera tener incluso más. Pero por experiencia me da la sensación de que cuanta más oferta más difícil es elegir, si tenemos muchos más de 8 probablemente nos cueste escoger a menos de que lo hagamos a suertes.

Por lo que ya tenemos las recetas, las hemos mejorado y tenemos menús preestablecidos, a por la siguiente parte.

LISTA DE LA COMPRA

Recordad que lo importante es la previsión, por esa razón cuanto más nos facilitemos nuestro día a día más fácil va a ser hacer todo esto. Así que ahora vamos a coger cada uno de esos menús y vamos a escribir debajo, o detrás o donde nos organicemos mejor una lista de la compra para esos menús.

Recordad que los hemos mejorado así que los ingredientes tienen que ser en base a la receta mejorada, y si más o menos conocemos las cantidades que solemos tomar las apuntamos y más fácil aún.

¿Qué tiene de bueno esto? Que vamos a llegar al día que hagamos la compra quizás el sábado, cogeremos nuestro libro de recetas y diremos, venga voy a comprar lo del menú 2, y cómo ya tenemos una lista de la compra es bajar y comprar sin más.

Incluso podéis agregar a esas listas lo que es común, quizás hay ciertas cosas que sabes que compras habitualmente que no van dentro del menú, puedes aprovechar y apuntarlo también para tener una lista completo y evitar tentaciones en el supermercado.

¿TODO ESTO ES ÚTIL?

Por supuesto, al final tienes que pensar que realmente todo lo que hacemos nos hace más conscientes de nuestra alimentación. Y no sólo eso, cuanto más preveemos más sencillo es continuar con ese cambio de hábitos que a veces se nos puede hacer cuesta arriba.

Con esto puedes incluso improvisar nuevos menús en un momento dado si quisieses, pero lo ideal es el hecho de poder decir voy a comprar y tener ya todo preparado. No pierdes tiempo y no estás siguiendo un menú que has encontrado en internet que nada tiene que ver con lo que comes.

Lo que estás haciendo es trabajar en base a lo que tu habitualmente comes, estás mejorándolo y al mismo tiempo no estás saliendo de tu contexto, de tu cultura y de tu forma de cocinar y comer.

EN RESUMEN

Esta herramienta es muy simple pero es cierto que lleva algo de tiempo realizarla, no es tan corta como otras. Aunque el tiempo que pierdas al hacerlo lo ganarás con creces a medida que la uses.

Simplemente prepara tus recetas, mejóralas para que sean perfectas, hazte varios menús con ella y ten listas de la compra preparadas que te faciliten tu día a día.

Un resumen rápido y conciso que no queremos perder más tiempo vamos a ponernos manos a la obra con ello. Y como siempre digo muchas gracias por estar un día más al otro lado y nos escuchamos mañana con más y mejor. ¡Hasta luego!

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