168. Desmontando la dieta disociada

¿Realmente la dieta disociada funciona?¿Tiene sentido fisiológicamente?¿En qué consiste? ¿Es sólo un mito?

Ya estoy de vuelta, y lo sé, he tardado más de lo esperado pero porque si comparto toda esta información es para ofrecer contenido de calidad. Y para ello he preferido empezar con suficiente tiempo.

Feliz año para todas y todos y espero que hayáis disfrutado de algunos días de descanso, que lo tenemos bien merecido. Pero sin haceros esperar más vamos a comenzar a hablar acerca de la dieta disociada.

¿QUÉ ES LA DIETA DISOCIADA?

Es un tipo de dieta en la que se separan los alimentos en grupos que no puedes consumir juntos. Es decir, separamos los macronutrientes; Proteínas, grasas e hidratos de carbono en distintas comidas.

Dentro de las premisas de esta dieta se supone que no debes mezclar proteínas con almidones, la fruta debe tomarse sola, además distintos tipos de frutas no deben mezclarse supuestamente.

De hecho existen unas tablas que dividen a los alimentos en grupos y te dicen las supuestas incompatibilidades entre diversos grupos alimenticios.

Supuestamente la base de esta dieta es que nuestro sistema digestivo es incapaz de procesar adecuadamente ciertas combinaciones de alimentos. Se presupone que al requerir distintos medios y distintas enzimas no pueden consumirse juntos en la misma comida.

Esto lo asocian a que tendrás problemas digestivos y una supuesta acumulación de grasa.

¿TIENE SENTIDO?

Realmente este tipo de dieta no tiene ningún sentido, a nivel fisiológico sería absurdo pensar que realmente no somos capaces por ejemplo de digerir un hidrato de carbono si hay proteína en esa misma comida.

El estómago está perfectamente preparado para digerir y actuar ante diversos grupos de alimentos sin ningún problema. No voy a utilizar la sencilla premisa de que entonces lo hemos hecho mal durante toda nuestra existencia que sí que hemos mezclado, porque sería tirar a lo fácil y no sería un buen argumento.

Sé que muchas veces utilizamos ese argumento, pero sinceramente que algo se haya hecho de una forma concreta siempre no quiere decir que esté bien.

Pensemos que tanto el estómago como el intestino es donde vamos a digerir los distintos nutrientes y se van a ir preparando. De esta manera algunas de las premisas de la dieta disociada nos comentan que los hidratos de carbono requieren un Ph alcalino mientras que los proteicos uno ácido.

Pero como ya comenté en el episodio 153 cuando hable de las frutas tras las comidas ya dije que el estómago no suelta distintos pH dependiendo lo que digiera. El estómago tiene un pH ácido:

  1. En la boca la Amilasa comienza a digerir los hidratos de carbono
  2. Llega al estómago donde el ácido clorhídrico inactiva la amilasa y comienza la digestión de las proteínas.
  3. Poco a poco se suelta parte del contenido del estómago en el intestino, como hay enzimas que ayudan a terminar esa digestión que no pueden actuar en un medio tan ácido entonces el bicarbonato se encarga de volver a alcalinizar ese bolo.
  4. Y actúan las amilasas, tripsinas y lipasas para absorber esos nutrientes.

Y cómo también dije en ese episodio casi todos los alimentos tienen una combinación de distintos macronutrientes, por lo que tendríamos que dejar de tomar muchos de ellos si esto fuese cierto.

¿ENCIMA ENGORDAMOS HACIÉNDOLO ASÍ?

La premisa de que tendríamos problemas digestivos puede tener algo de sentido si el resto fuesen ciertas, pero ¿A qué viene la acumulación grasa?

No tiene ningún sentido que si no podemos digerir bien un alimento vayamos a acumular grasa corporal. Pensadlo bien, cuando alguien no es capaz de digerir lo expulsa, no lo almacena directamente como grasa.

¿De hecho sabéis que alimentos tienen mayor tendencia a acumular grasa? Aquellos que se digieren rápido y a las mil maravillas, por lo que realmente no veo el sentido a esa afirmación lo busque por donde lo busque.

¿EXISTE ALGÚN TIPO DE EVIDENCIA?

Pues efectivamente no hay muchos estudios pero los que hay nos muestran resultados negativos en cuanto a pérdida de peso.

Este estudio con 54 pacientes obesos no encontró ninguna diferencia significativa en usar este tipo de protocolo alimentario y una dieta balanceada.

En este otro son solo 12 personas pero mismas conclusiones.

Lo sé no es una evidencia abrumadora, pero como ya he dicho en alguna ocasión cuando se dice algo que no tiene ningún sentido a nivel fisiológico es la otra persona la que debería investigarlo y mostrar resultados, no al contrario. De hecho se me ha ocurrido que podemos hablar sobre este tema la semana que viene.

PERO FUNCIONA

Sé que podéis pensar de esa manera por varias cosas, la primera de ellas habéis entendido que el hecho de que en esos estudios no se encontrasen diferencias quiere decir que adelgazaron lo mismo los que la usaron que los que no. En pocas palabras que aunque no sea mejor para adelgazar funcionó.

También puede ser que la prima de la tía de tu vecina bajase 40 kilos, que tu padre perdiese 10cm de cintura e incluso que tu misma o tu mismo hayas notado que bajas de peso al realizarla.

Y por supuesto no voy a negarte que esto pueda haber ocurrido, y tiene sentido el que lo haya hecho por varias razones.

REGLAS PSICOLÓGICAS

Empecemos por la parte psicológica, siempre que te pongas una serie pautas es porque quieres adelgazar, y vas a procurar intentar mejorar tu alimentación hagas lo que hagas.

Además el tener una serie de pautas también mentalmente te facilita realizar ese proceso, aunque a largo plazo sepas que no lo mantendrás.

PALATABILIDAD

Al mezclar menos alimentos es mucho más probable que comas menos cantidad, porque te sacies antes y porque no vas a conseguir sabores tan potentes. Esto en definitiva te hace comer menos.

MEJORAS TU ALIMENTACIÓN

Probablemente no solo estás tocando las cantidades, sino que comerás mejor. Harás mejores elecciones, eliminarás bombas calóricas de tu alimentación. Evitarás mucho más tomar grandes cantidades de pastas o arroces y un largo etc…

¿PERO ENTONCES MERECE LA PENA NO?

No por varias razones, hay que tener en cuenta que el hecho de que pueda funcionar por los aspectos comentados no implica que merezca la pena. Pese a que puede haber otras razones la más importante es en el aspecto psicológico.

Ten en cuenta que no vas a mejorar tu relación con la comida si lo que haces es evitar ciertos alimentos sobre todo en combinación con otros. Y uno de los grandes problemas actuales es esa relación que tenemos con la comida.

Estamos hablando de un tipo de alimentación que seguirías a corto plazo, y lo sabes perfectamente. No estás aprendiendo a mejorar tu alimentación solo estás siguiendo unas pautas en un corto espacio de tiempo.

No podemos basarnos en premisas científicas falsas incluso aunque puedan ayudar, yo no puedo usar por ejemplo el efecto placebo para hacerte creer cosas que no son, éticamente no es correcto.

Además hablamos de que no hay diferencias, no es que sea una forma mejor de hacer las cosas, por lo que mejor hacer las cosas bien entender porque las haces y mantenerlas a lo largo del tiempo.

EN RESUMEN

Realmente el resumen que podemos hacer de todo esto es que no existe ningún tipo de evidencia para determinar que esta dieta funcione. No sólo eso sino que a nivel fisiológico tampoco tiene sentido pensar de esta manera.

Siempre va a ser preferible que aprendamos a comer y que mejoremos nuestros hábitos poco a poco para mantenerlo a lo largo del tiempo que seguir una serie de pautas sin sentido.

Aunque te haya funcionado a ti o a alguien cercano lo mejor que puedes hacer es entender que la diferencia fue que probablemente empezó a comer menos y mejor, y no pensar que es por digestiones ni enzimas ni pH.

Así que nada comenzamos con fuerza el 2020 y sé que habrá gente que no le guste leer este artículo como ya me pasó con el de la fruta, pero las cosas hay que contarlas tal y como son. Así que muchas gracias por estar un día más al otro lado y nos vemos mañana con más y mejor.

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